El destierro del vientre se hizo amar
al compás de la casa; se hizo viento
de suspiro en familia; se hizo tiento
de mirada y de risa: se hizo hogar.
La vida se abrió paso en el lugar
donde cada tic-tac, cada momento,
habría de fraguarse a fuego lento
sobre el tierno rescoldo familiar.
Fue así durante vidas… Muchas vidas
quisieron germinar y ser nacidas
dorando amor y lumbre: dulce masa…
Y así, con vida vuelven los anales,
pues sembrando de vida los portales
la magia de la vida nace en casa



























