Concluido el periplo electoral
–confirmada la apuesta socialista–
la pista de despegue ya está lista
y ansiosa por el fuego inaugural.
El voto no entendió del tal o el cual,
no quiso hacer de mago o de alquimista:
prefirió refutar la misma lista
reentregando el bastón municipal.
El relevo es igual al relevado;
el destino paralelo al conocido;
el proyecto tintado de pasado.
Todo ha sido por todos decidido.
Todos votan, y al signo más votado
le toca hacer verdad lo prometido…



























