El joven pedía a sus progenitores la matrícula de la universidad y dinero en efectivo
La Audiencia Provincial se ha pronunciado en el desenlace de un caso iniciado en el año 2004, en el que unos padres y su hijo, de 22 años de edad, estaban enfrentados porque éste quería que le subiesen su paga mensual, de 150 euros, le pagasen la matrícula de la universidad y le diesen en efectivo el dinero equivalente a su ropa y su comida. Sus progenitores, cansados de los continuos “conflictos familiares”, recurrieron al Juzgado de Primera Instancia número 4 de Dos Hermanas, donde el juez informó que 150 euros era suficiente, ya que tenía 20 años y ningún problema para ganarse la vida.
Tras este fallo, el joven recurrió la sentencia y ahora es la Audiencia Provincial de Sevilla, quien le ha dado un nuevo revés, desestimando el caso, al considerar, según la sentencia, que la paga “es proporcional, suficiente y generosa”. Asimismo, según el texto judicial, también se le proporcionan los alimentos necesarios para su manutención y "servicios domésticos de limpieza de hogar, de ropa, cocina y costura, se le compra ropa que accede a elegir y además se le facilitan 50 euros al mes para gastos de ocio".
La sentencia explica que su padre ya hace un esfuerzo considerable por darle la paga, ya que desde 2003 su sueldo no pasa de 700 euros para mantener a una familia de cinco miembros. Sobre las peticiones del joven los padres sólo pagarán la matrícula en la universidad, según el juez, “porque están dispuestos a atender esas necesidades y no por obligación legal”.
El caso ha tenido una gran repercusión mediática a nivel nacional. El viernes, tras conocerse la sentencia, la redacción de La Semana recibió la llamada de las principales cadenas de televisión nacionales recabando información sobre el joven nazareno.



























