Dentro de diez días comienza una segunda edición de este taller artesano en la Zona Sur
La primera edición, a modo experimental, del taller de artesanía para mujeres, ‘Cafelito con Arte’, organizado por la Oficina Municipal de la Zona Sur, ha llegado a su fin, coincidiendo con la celebración del Día Internacional de la Mujer.
El taller, en el que han participado 16 mujeres, tanto de etnia gitana como payas, ha fomentado, comenta Mercedes Cordero, coordinadora de la Oficina Municipal, “su integración y formación laboral en el mundo de la artesanía para que a partir de ahora continúen su especialización, se organicen y puedan montar sus propios negocios desde casa y así garantizarse unos ingresos a través de la venta ambulante en algunos puntos de la zona centro”.
Las mujeres han sido formadas por la monitora, Toñi Rodríguez, en el manejo del cuero u de otros materiales reciclados para la elaboración de bolsos o monederos, objetos diversos, flores secas, avalorios y tocados. El hecho de que, apunta la monitora, “ellas sean las que transforman la materia prima para elaborar sus propios productos ha desarrollado su autoestima y han avanzando bastante en este terreno, ya que al comienzo, en el mes de noviembre, no se creían capaces de hacer nada”.
Tras cuatro meses de taller, comenta Toñi, “ya son capaces de ir hasta Sevilla para comprar los materiales con su propio dinero, cuando hasta ahora eran financiadas por el taller”. De hecho, añade, “ya están teniendo los primeros encargos, sobre todo en lo que a bolsos y monederos de de cuero y tocados se refiere”.
Para Mercedes Cordero, “me ha dado una gran satisfacción ver la evolución de este grupo de mujeres que nunca ha participado en ningún programa laboral y que han conseguido sus objetivos”. Por este motivo, la segunda edición del ‘Cafelito con Arte’ comienza a andar y se espera que un plazo de diez días vuelva a estar en funcionamiento en la Zona Sur.
Convivencia
Partiendo de una tradición tan andaluza como la del cafelito, este taller de artesanía ha servido, comenta Mercedes Cordero, “para crear un punto de convivencia en la que la integración de mujeres de diferentes etnias ha sido muy positiva durante el transcurso del taller”.



























