Buena acogida del público con un lleno absoluto del patio de butacas
El sábado, el Teatro Municipal registró un lleno total ante la representación de la obra 'La madre vigila tus sueños', del productor, actor y dramaturgo Tomás Gayo, quien en esta ocasión ha tomado un referente real, una historia aparecida hace algún tiempo en la prensa sobre un suceso trágico con un trasfondo oscuro.
Goya, la madre paralítica; Paco, el hijo trastornado; Carmen, la asistente social; y un vecino, actor en paro y sin dinero, son los personajes que pueblan esta historia, en la que no hay buenos ni malos y todos ellos intentan sobrevivir a pesar de su pasado y su escaso futuro. Cuatro personajes que desarrollan sus vidas al límite y que los actores dotan de personalidad con sus interpretaciones.
Son precisamente los actores, Carmen Conesa, Ana Wagener, Juan Díaz y Mariano Peña, los que salvan un texto que a ratos se hace demasiado folletinesco por ciertos giros de guión que complican la historia sin llegar a una conclusión clara.
Buen montaje y escenografía
A pesar de las interpretaciones creíbles, los personajes no acaban de estar definidos y el espectador se queda con la sensación de que no todo ha encajado en ese rompecabezas de personajes complicados, de los que a veces se insinúa más de lo que se dice.
En cuanto a los temas de fondo, la soledad, el maltrato en el seno familiar, el abuso sexual, las pasiones, están tratados con delicadeza y sin caer en los tópicos fáciles ni en escenas cruentas, a pesar de la violencia implícita que el espectador percibe a través de los juegos de luces, claroscuros y voces en off, que juegan un papel decisivo en ciertos momentos del montaje.
En 'La madre vigila tus sueños' destacan la escenografía y el montaje técnico, así como el uso de la luz para dar relevancia a unos personajes y unas situaciones sobre otras, y para poner de manifiesto algunos momentos álgidos del texto. En conjunto, la obra resulta entretenida, incluso con algunos toques de humor negro, aunque tal vez demasiado larga y falta de un claro perfil para los personajes. Puede que esa indefinición venga motivada por la propia ambigüedad de los sentimientos humanos, pero acusan esa falta de precisión para que la obra quede totalmente redonda.
El público
Las anécdotas, como siempre, poblaron el patio de butacas durante las casi dos horas que duró la representación, con los incómodos ruidos de papel de caramelo, llamadas de móviles e incluso cuchicheos. Un público que todavía se escandaliza por un desnudo en escena y que no entiende el silencio una vez que se han apagado las luces hace que sea aún más difícil implicarse en la obra.
Autor arriesgado
El actor y productor Tomás Gayo se atreve también con el guión teatral en 'La madre vigila tus sueños'. Gayo ya visitó Dos Hermanas con la obra 'Hielo y fuego', y adaptó hace unos años el 'Tirano Banderas' de Valle-Inclán, a pesar de la dificultad que supone llevar al teatro un texto tan conocido de un autor tan difícil.



























