El sindicato está a la espera del informe de la Fiscalía
El pasado miércoles un empleado de 38 años de edad de la fábrica Precón, dedicada a la fabricación de vigas, perdió la vida mientras trabajaba al ser aplastado por una máquina hormigonera de 4.000 kilogramos. Desde que ocurriera el trágico accidente, el sindicato CC.OO. denunció el caso en la Inspección de Trabajo y la Fiscalía denunciando, según Antonio Salazar, secretario general de la Federación de Construcción, Madera y Afines (FECOMA), “las faltas de medidas de seguridad en la empresa”
CC.OO. está a la espera de que la Fiscalía emita el informe con las causas del accidente mortal y se plantea personarse en el caso como acusación particular por el incumplimiento, según Salazar, “de la ley de prevención laboral”. Una afirmación para la que el secretario general del FECOMA se basa en tres argumentos.
Por una parte, apunta, “la máquina se debe mover en un terreno acotado y, por otra parte, al tratarse de una máquinaria obsoleta “carecía de señal acústica y luminosa”.
Asimismo, prosigue Salazar, “se da otra generalidad y es que el fallecido trabajaba para una Empresa de Trabajo Temporal, que, salvo excepciones, suelen descuidar las medidas de seguridad”.
Al día después de su fallecimiento, los trabajadores de Precón protagonizaron una protesta a las puertas de la fábrica y posteriormente se trasladaron a la puerta del Ayuntamiento de Sevilla donde tuvo lugar otro acto público de repulsa contra los fallecimientos laborales.
El pasado viernes los restos del trabajador fueron incinerados. Tanto los compañeros como el sindicato se han puesto a disposición de la familia para todo lo que necesiten, según ha asegurado Antonio Salazar.
Tras el accidente, esta publicación se ha puesto en contacto con la empresa Precón sin que se hayan pronunciado al respecto. El juez ha decretado secreto de sumario y el informe aún tardará en hacerse público.
36 muertos en Sevilla
Otro sindicato, en esta ocasión UGT, también se ha pronunciado sobre el accidente mortal, asegurando que se hubiese evitado si “se respetasen las Reglas Preventivas”. Con este caso, fueron 36 los trabajadores muertos en Sevilla por un accidente laboral.



























