Si existe un pasajero omnipresente
del tren que en esta glosa hace camino,
es el verso, que encara frente a frente
el rumbo a la verdad, como destino.
Y de esta actualidad inesperada
va naciendo un poema en cada glosa
que dando un sedimento a cada cosa
planta y siega entre rimas, su coartada…
Si bien la glosa nunca ha sido fácil,
el tema del poema -esta semana-,
al ser pureza y verso lo que emana,
permite hacer de versos su mensaje
al llegarnos el suave mestizaje
de un libro con sabor a una caricia,
a un lamento de ausencia, que propicia,
alumbrar versos-besos, fe, coraje,
teñidos de obra prima y de primicia.
De forma que este viernes, Dios mediante,
los versos de una autora nazarena
habrán de ver la luz sobre la arena
del coso de la letra y la belleza.
Recibe, Rosa Martos, con franqueza,
mi humilde y más sincera enhorabuena.



























