- Publicidad -

El carné del cristiano

0
el donante y el donado
- Publicidad -

EN MUCHAS DE sus apariciones a los discípulos, Jesús Resucitado les muestra las llagas de la cruz en su carne, las llagas del pecho, de las manos y de los pies. Eran como su carné de identidad: “Soy Yo, el que os amo hasta el extremo de entregarme en la cruz por vosotros y por todos”. El distintivo de Jesús es ese amor que busca el bien del otro por encima de sí mismo; que busca que nos sintamos amados para que comencemos también a amar así.

El carné del cristiano es un amor que es ternura y gozo, que es alegría y plenitud; y que, cuando hace falta, avanza con paso firme por la incomprensión y el perdón, por el sacrificio y la cruz; un amor que encuentra su gozo en el bien del otro. Cada vez que una persona, lúcidamente, se entrega por amor a sus hermanos –independientemente de sus creencias religiosas- adquiere el documento de identidad cristiana.

- Publicidad -

Hace algún tiempo vimos cómo a un muchacho migrante que se encaramó a una ventana de un bloque de pisos, arriesgando su vida por salvar a un niño de un incendio, se le concedió de manera inmediata el permiso de residencia. Así es también nuestra fe: quien ama dando la vida por los amigos vive el amor más grande, vive en el amor del Padre, el Hijo y el Espíritu, vive el amor cristiano.

Nunca te avergüences, ni te arrepientas de las llagas que haya dejado en tu carne el amor al otro, son tu carné de cristiano.

- Publicidad -

SIN COMENTARIOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Salir de la versión móvil