música en tiempos de coronavirus
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Desde que fueron consciente de que la ciudadanía iba a tener que estar encerrada mucho tiempo por la pandemia, Nonna Natsvlishvili y Vladimir Dmitrienco se propusieron animar este confinamiento a sus vecinos de la barriada de Montequinto y apostar por la música en tiempos de Coronavirus. Por ello, este matrimonio, que son profesores de la Real Orquesta Sinfónica de Sevillla, ofrecen dos microconciertos diarios desde su domicilio de la calle Cerro Gordo.

Este ciclo de conciertos de música en tiempos de Coronavirus se puso en marcha el pasado día 20 de marzo y hasta la fecha se mantiene cada día. Nonna toca el violonchelo y Vladimir, el violín, interpretando, en cada uno de estos pases, de unos 25 minutos de duración, piezas musicales de lo más diversas. Para ello, decidieron dar uso a los equipos técnicos que tenían en casa, como micrófonos, mesa de mezcla y dos altavoces de 500 watios, que per miten, según Vladimir, “que estos conciertos se escuchen a más de dos kilómetros a la redonda”.

Este dúo de cuerda ha tirado de un repertorio bastante amplio en el que, por ejemplo se han interpretado piezas a dúo de Mozart, Albioni o Glier, además de conciertos de Vivaldi o Bach. Pero, explica Vladimir, no todo ha sido música clásica, “ya que también hemos interpretado bandas sonoras de películas famosas, como Moon River, de Desayuno con Diamantes, A whole new world, de Aladdino o Let it go de Frozen”. Sin olvidar el repertorio latino, como bossas novas de Jobim, boleros de Manzanero y tangos de Gardel.

300 PIEZAS musicales han tocado en sus más de 100 actuaciones.

Conciertos temáticos en Semana Santa y la Feria

Pero Nonna y Vladimir también han hecho microconciertos temáticos, como los de marchas procesionales en Semana Santa o de rumbas y sevillanas durante la Feria de Abril. Sobre todo, apuntan, “repertorio de música agradable que sea fácil de escuchar y que llegue más a la gente”.

Vladimir y Nonna, este matrimonio de músicos llegados desde Rusia, llevan desde el año 1991, antes de la Expo 92, viviendo en Dos Hermanas, en la barriada de Montequinto, coincidiendo con la fundación de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Antes de llegar a España ambos trabajaron como músicos en el Teatro Bolshói de Moscú, uno de los más legendarios del mundo. Pero, en estas tres décadas residiendo en la barriada de Montequinto, “nunca habíamos tenido tiempo de conocer a fondo a nuestros vecinos por cuestiones de trabajo”. Por lo que, “en estos dos meses de confinamiento, gracias a estos conciertos, hemos hablado más con ello que en los últimos 30 años y son unos vecinos estupendos”.

Desde que se decretó el Estado de Alarma, este matrimonio de músicos paralizó su actividad presencial con la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla, aunque no han dejado de trabajar desde entonces. Ya que, en casa, “hemos montado varios proyectos y grabado varias composiciones para los seguidores”, explica Vladimir, quien está aguardando, junto con su mujer, que se retome la actividad cultural.

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