En memoria de Eulogia

0
8
- Publicidad -

El pasado día 4 de enero falleció en nuestra localidad Eulogia Molina Muñoz a los noventa años de edad, viuda desde 1996 del recordado y valorado sindicalista de los yeseros Antonio Garrión Gallego. Eulogia ha sido durante toda su vida un ejemplo palpable de compromiso social. ç

Fue una trabajadora incansable en los almacenes de aceitunas de Carbonell, instalados en nuestra localidad en las décadas de los años cuarenta, cincuenta, sesenta y setenta del pasado siglo, donde como trabajadora llegó a una gran especialización en el deshuesado de la aceituna de mesa que se realizaba de forma manual, llegando a obtener varios premios a nivel provincial y regional por el rendimiento y rapidez en la preparación de esta conserva. Solidaria de vocación, no dudaba en ayudar a las compañeras que no llegaban al mínimo de la producción, compartiendo parte de la suya, evitando así que fuesen relegadas al paro o al cambio para otras tareas, peor remuneradas aún, que la que estaban realizando. Militante activa de la libertad en los tiempos de la represión y de la prohibición, que generó el periodo de la dictadura en nuestro país, siempre estuvo al lado de los trabajadores que salían a pedir lo que en justicia les pertenecía, ayudándoles y apoyándolos en los periodos de huelga.

Tuvo el valor y el coraje de recolectar en muchos momentos difíciles, víveres, ropa, dinero y cualquier cosa que pudiese hacer llegar a los presos políticos, visitándolos asiduamente en el campo de concentración de Los Merinales y en el centro penitenciario de Sevilla.

Fue un espíritu libre que luchó a pie de calle por la democracia y fue una pieza fundamental, como base social a finales de la década de los setenta, para la constitución del primer ayuntamiento democrático de nuestra ciudad.

Como otras muchas mujeres activas en la sociedad, Eulogia forma parte de esa historia social que no debemos permitir que se pierda en el olvido, porque gracias a la entrega que realizaron personas como ella, hoy disfrutamos de poder ejercer como ciudadanos de pleno derecho.
Todos los que hemos tenido el privilegio de conocerte y quererte te llevaremos siempre, como dice tu amiga Dolorcita, en el corazón y en la memoria.

¡Hasta siempre Eulogia!

- Publicidad -

RESPONDER

¡Escribe tu comentario!
Introduce tu nombre aquí