Estar en la gloria

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(Lucas 9, 28-36) Mi idea de lo que es “estar en la gloria” ha cambiado mucho a lo largo de los años. Durante algún tiempo estar en la gloria consistía en no hacer nada matando el tiempo delante del televisor, echando largas jornadas de trabajo televisivo que me quitaban la salud y el sueño. No comento cómo y porqué me desengañé. También en algún momento de mi vida, quizás para sofocar mi inseguridad personal y mi necesidad de afecto, creía que estar en la gloria era ser el ligón del barrio –qué antiguo suena eso de ligón, ¿verdad? Me parecía que sólo podría ser feliz si alguna chavala pasaba por mis manos. Tampoco os digo cómo y porqué me desengañé.

Una vida de héroe en la que fuera reconocido por la gente, en la que se hablara de mí como una persona admirable por tal o cual cosa, en la que yo fuera alguien para los demás por encima de otros, ha sido otra manera falsa de buscar eso de “estar en la gloria”. No os digo cómo me voy desengañando de ese camino de felicidad, quizás no hace falta.

Más humilde, más sencilla, más cercana y más posible es la gloria del evangelio. Cuando uno sabe que está donde quiere, con las personas que quiere, haciendo aquello a lo que se siente llamado, está en la gloria. Cuando uno percibe que su vida tiene sentido, que en la sencillez de lo cotidiano se siente amado y ama a los demás, está en la gloria. Cuando uno cree tener la vida en las propias manos y la va entregando poco a poco, al ritmo de las horas y los días, está en la gloria. Cuando se tiene la oportunidad de jugarse la vida en una partida y te la juegas por el bien de quien quieres, se está en la gloria. Cuando desde las primeras claras del día hasta la noche en su descanso tienes conciencia de que Dios te mira como a su Hijo, estás en la gloria.

No faltan cruces, ni contradicciones, ni deseos que nunca se sacian en la gloria de la historia. No sabemos cómo será la gloria del cielo quizás será amor sin límites, entrega sin límites, caricias sin límites; vivirse en todo como criatura querida, más aún, como hijo.

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