La novedosa práctica del paintball se afianza entre los nazarenos

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Su práctica descarga adrenalina, fomenta el juego en equipo y supone una buena dosis de ejercicio físico

Si alguien les dijera a Charles Gaines, Bob Gurnsey y Hayes Noel, tres ganaderos de New Hampshire en Estados Unidos, que la técnica que utilizaban en los años 80 para marcar los árboles y el ganado con unas marcadoras que disparaban bolas de pintura accionadas por CO2 iba a derivar en la práctica del deporte paintball, no se lo hubiesen creído.  

Por ello a estos tres señores se les consideran los padres de este juego que poco a poco se va extendiendo y que surgió en el año 1981. Las primeras partidas se llevan a cabo en junio de ese mismo año con pistolas Nel-Spot 007s y desde entonces ha evolucionado mucho hasta el punto de fundarse empresas dedicadas exclusivamente a desarrollar toda la equipación necesaria y constituirse ligas y jugadores que se ganan la vida practicando este deporte.
El paintball pertenece a los llamados juegos de estrategia, en el que se enfrentan dos equipos de cinco jugadores (Ligasur) o siete (mas reciente, Sur 7) que tienen que disparar unas bolas de pintura que al impactar y romperse en el contrario termina por eliminarlo. Cada equipo está compuesto por dos delanteros, dos traseros y un central que se distribuyen por un campo de 30 por 30 metros sobre una superficie plana y nivelada con obstáculos hinchables repartidos por el terreno de juego de manera simétrica. Cada partida tiene una duración de seis minutos y gana el equipo que logre la bandera del contrario y la deposite en su propio terreno. Durante la partida en el terreno de juego hay cinco árbitros para que no pierdan detalle de todo lo que ocurre durante la competición.

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Para todos los públicos
Este deporte está abierto a todo tipo de público, mayores de 14 años, tanto hombres como mujeres, aunque según Raúl Fernández, presidente de la asociación nazarena Paintball Sport Nazareno, la única de Sevilla y su provincia, “hay menos mujeres porque aún son reacias a este deporte, pero que si jugasen serían más buenas que los hombres al tener más visión de juego y mucho más temple”.
La equipación necesaria y obligatoria para poder participar está compuesta por una mascara que protege la parte de los ojos, boca, nariz y orejas, y la marcadora o carabina de aire comprimida compuesta por una botella de aire, un cargador de bolas con capacidad para 200 unidades, marcadora y cañón. Esta puede ser mecánica, con capacidad para disparar tres o cuatro bolas por segundo, semielectrónicas y electrónicas, que disparan 15 al segundo. La equipación se completa con un ‘pod’ para llevar las bolas de repuesto y un ‘portapod’, unos pantalones anchos y con protección en la rodilla y una camiseta que no sea de algodón.
Las bolas son del calibre 0.68 y se componen de una corteza de gelatina como la de las cápsulas de los medicamentos y la pintura interna extraída del colorante alimenticio diluido en agua. La práctica del paintball es relativamente cara ya que para hacerse con este equipo se necesita una inversión que oscila entre los 150 y los 2.500 euros.
Debido a su desconocimiento muchos son los que piensan que se trata de un deporte poco seguro y violento. Como comenta Raúl Fernández, presidente de Paintball Sport Nazreno, la pregunta más común es la de: “¿Esto duele mucho?”. Para Fernández, “si se siguen al pie de la letra las reglas de juego, estamos hablando de un deporte cien por cien seguro”. Lo más básico en reglas de seguridad pasa por estar siempre en el terreno de juego con la máscara puesta y con la marcadora protegida por el llamado chupete.

Seis meses practicándose en la ciudad
Raúl Fernández es el único nazareno que está dentro de la competición del paintball desde hace año y medio. Curioseando por internet descubrió un cartel de una competición de Ligasur (similar a la liga de fútbol) en Alcalá de Guadaíra hasta donde se desplazó para verlo. Desde entonces no ha dejado de prácticarlo entrenando cada dos semanas en una parcela que tiene en Alcalá de Guadaíra en el complejo rural de Oromana. Hace seis meses fundó el primer equipo en competición de la provincia de Sevilla, Paintball  Sport Nazareno, compuesto por cinco integrantes, y que en breve se verá ampliado con la incorporación de la primera chica. Los interesados en unirse al equipo o informarse sobre este deporte en fase de expansión pueden escribir un mail a [email protected]
Además, están organizados como asociación de ocio que alquilan equipaciones en el citado Complejo de Oromana para poder iniciarse en la práctica de este deporte. Como comenta su presidente, “cada vez es más común que acudan a nuestro club mucha gente para celebrar despedidas de solteros, reuniones de negocios, cumpleaños y fiestas de amigos jugando al paintball”.

Buena clasificación
 En la cuarta jornada de la competición Ligasur celebrada por primera vez en la ciudad, en el Club Juan Velasco, el equipo nazareno cosechó la cuarta plaza, empatado con la tercera.Sin embargo, en la categoría de ‘Sur 7’ se conformaron con la sexta posición.En la competición participaron 14 equipos que hacían un total de 90 jugadores en el terreno de juego procedentes de toda Andalucia, Madrid, Galicia y Portugal.

 

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