Ildefonso Lucena Cruz, ‘El Niño de Porcuna’, ha hecho del flamenco toda una filosofía de vida

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Acaba de editar un disco dedicado a la saeta y a la Semana Santa nazarena

Ildefonso Lucena Cruz, ‘El Niño de Porcuna’, es un cantaor que ha hecho del flamenco una forma de vivir y no sólo una afición. Este jiennense acaba de publicar un disco de saetas dedicadas a la Semana Santa de Dos Hermanas, su pueblo   adoptivo desde que se instaló aquí allá por los años 60, aunque ha viajado por casi toda España y estuvo viviendo un tiempo en Barcelona, como muchos otros, para buscarse el pan.
 

Recordando a los grandes maestros
Con una mirada soñadora y un atisbo de la inocencia de la juventud, Ildefonso relata que trabajó en la Costa Brava y los fines de semana iba con una compañía de teatro, “cantando las coplas de moda, sobre todo de Manolo Escobar, aunque después me vine de nuevo a Dos Hermanas y monté un negocio del que he estado viviendo hasta que me he jubilado”.
Aprovechando esa jubilación ha grabado este nuevo álbum, aunque no es el primero. “En los años 70 colaboré en un disco con otros dos artistas y en 1998 grabé uno en solitario, Recordando a los Grandes Maestros.       Ahora, aparte de este cedé de saetas está en marcha otro, que será Recordando a los Grandes Maestros, volumen 2. Aparte tengo previsto grabar más, sobre todo, para recuperar cantes que, de otra manera, se perderían”, comenta. Este trabajo, dedicado a la saeta y a la Semana Santa nazarena, ha sido difícil de llevar a cabo. Ildefonso cuenta que “es arriesgado para una discográfica apostar por algo así, que no es comercial y va para un público minoritario. Pero me han apoyado mucho en todo momento. A mí me encanta la Semana Santa y por eso me he embarcado en este proyecto”.
El mercado no es la única dificultad para un producto como éste. “Las saetas son complicadas de cantar”, prosigue Ildefonso, “y mucho más si se hace en un estudio de grabación, tan frío. Cuando la imagen del Cristo o la Virgen está cerca, se canta mucho mejor. En un estudio se pierden la espontaneidad, la tensión de tener a tu Cristo delante, en una calle a pleno sol…”.
El arte de aprender a investigar el flamenco
Con una personalidad inquieta, Ildefonso Lucena no deja de estudiar y leer todo lo que cae en sus manos. Coleccionista empedernido, tiene más de 3.000 discos de flamenco de 78 revoluciones, fechados desde finales del siglo XIX hasta los años 50 del siglo XX. “Incluso tengo cilindros de cera de 1883, que fueron los primeros soportes para las grabaciones, y una colección de gramófonos y fonógrafos”, explica. Y prosigue diciendo que “para saber cantar flamenco hay que investigar, educarse, leer, relacionarse con la cultura y el arte. En este pueblo, por ejemplo, falta una radio que permita escuchar a los cantaores. Yo estuve 15 años en Radio Realidad y traje a cantaores de gran talla. Por desgracia, hay muchos artistas que se morirán sin que nadie los conozca. Falta un impulso, y no digamos apoyo, para los saeteros, que ya no somos invitados ni por las Hermandades, como antigüamente”.
‘El Niño de Porcuna’ elige temas de otros tiempos “porque tienen más profundidad que lo que se canta ahora. Actualmente no hay motivación ni un sentido para componer. Las letras se tienen que ajustar también al palo del flamenco que se está cantando, porque si no, no me llegan, no las quiero. Hoy en día hay muchas letras de chufla, pero el flamenco estará ahí siempre por mucho que lo maltraten y lo desvirtúen. Lo bueno nunca se derriba”.

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Ildefonso es una enciclopedia viva del cante flamenco

La afición por el flamenco del ‘Niño de Porcuna’ lo ha llevado a cantar en tablaos y teatros de media España. Ha conocido a los más grandes y ha cantado con ellos por toda la provincia de Sevilla hasta los años 70. Se ha codeado con artistas de la talla de Silverio, el Rerre de Los Palacios, Enrique Orozco, Manolo Sanlúcar o la pareja formada por Juanito Valderrama y Dolores Abril, con quienes mantuvo una intensa y estrecha amistad y de quienes habla como si fuesen miembros de su propia familia. Ildefonso Lucena tiene cientos de anécdotas relacionadas con los artistas, a los que admira profundamente, y puede considerarse una enciclopedia viva del flamenco, ya que posee una memoria privilegiada que ya quisieran para sí algunos. 

El grupo Ánfora ha colaborado en la edición del cedé 

En el disco 'Semana Santa Nazarena’, que acaba de editarse gracias a la firma Fonotrón, se pueden encontrar 21 saetas cantadas por ‘El Niño de Porcuna’ dedicadas a la Semana Mayor de su pueblo adoptivo. En este cedé han colaborado dos buenos amigos de Ildefonso Lucena; Enriqueta Aguilar Torres y Francisco García Uceda, miembros del grupo poético 'Ánfora', que han puesto la voz para introducir algunos cantes y han confeccionado el libreto del disco. El cantaor ha dicho que ”Francisco encarna el ímpetu con su voz rota y Enriqueta, la dulzura y la suavidad; no siempre van a ser personas conocidas las que pongan voz a los discos de flamenco. Ellos lo han hecho por el cariño que me tienen y por la amistad que nos une”. 

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